
Si bien en sus inicios, el cine tendía a ser bastante lineal, pronto muchos cineastas se dieron cuenta que no solo era cosa de poner cualquier situación frente a una cámara y luego filmarla. Sino que se podía sacar provecho de todo lo que se tenía en las manos. Escenografía, primeros planos, personajes, interacciones, etc. Y de contar historias, también se llegó a hacer historias que constituían pura interpretación, un claro ejemplo es el de Un Chien Andalou (Un perro andaluz), dirigida por Luis Buñuel y con la colaboración de Salvador Dalí. Esta película constituye lo más representativo del cine surrealista, una obra maestra donde los sentidos se rinden ante la pantalla.
Sin ir más lejos y si se quiere poner un ejemplo contundente de la doble lectura del cine, está el cine surrealista, mediante símbolos y pistas que nos dan claves sobre el significado de la obra, logra encerrar conceptualmente temas como el existencialismo, el sexo, los tabúes, la sociedad, etc. y dejando lugar a que diferentes espectadores saquen sus diferentes conclusiones acerca de lo que se ve. Autores de la talla de Federico Fellini y David Lynch ponen en práctica estos elementos en sus películas.
Haciendo un hincapié en uno de los párrafos anteriores, el pintor Salvador Dalí representa un ejemplo clave de lo que es la interpretación del arte y la similitud que hay al interpretar la pintura y el cine.
El gran masturbador: ¿ La obsesión del Yo con el sexo?; ¿ Las fantasías eróticas de Dalí?; ¿ El hombre que es un animal ante todo?, ¿ Que es lo que realmente significa esta obra?
Y es que mezclando una gran cantidad de elementos, que hasta pueden parecer confusos, simbólicos a la vez, se puede llegar a un significado, que como se ve puede ser múltiple.
Otro ejemplo, ahora con una película, del maestro Fellini; La ciudad de las mujeres:
¿ La idealización de la mujer perfecta?; ¿ El machismo del hombre?; ¿ Lo complicadas que son las mujeres?; ¿ Una respuesta feminista hacia las injusticias cometidas por una sociedad falocentrica?

Para mucho, para un extenso margen de análisis da un filme y así debe ser, como herencia de la pintura, abuelo del cine, anterior a la fotografía. ¿ Que es una pintura?,
¿ Qué es un cuadro?,
¿ Representa algo en sí o simplemente es?, ¿ Qué es una película?, ¿ Da cuenta de una situación?, ¿ Expresa las inquietudes del ser o reclama demandas político sociales?
Cómo Jason llega a ser un conservador que viene a imponer las costumbres tradicionales de la sociedad y como Dracula puede llegar a ser nada más que un amante sediento de sexo, podemos hacer que el cine sea nuestro prisma de ocultos mensajes y grandes enseñanzas, para abolir con el aburrido cine, ese que nos hace seguir la trama y calificar la película según el desarrollo de esta, ese que nos limita y que no nos deja regocijarnos con el gusto de haber recibido el mensaje que fue enviado, a veces con discreción, del proyector hacia la pantalla, que siempre puede tener una doble lectura.
Hola Gardel...
ResponderEliminarGracias por pasar por mi nido de sueños y vivencias...
Esto es lo que me gusta escribir...